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De Belém a Bonn: Por qué los espacios internacionales sobre el clima importan para las comunidades latinas

Por Irene Burga, Directora de Justicia Climática y Aire Limpio en GreenLatinos

Lee en inglés aquí

Cuando pensamos en políticas climáticas, muchas veces imaginamos decisiones que se toman en Washington, D.C. Sin embargo, gran parte de las decisiones que definirán nuestro futuro climático se están discutiendo en espacios internacionales que pocas personas conocen.

Desde las negociaciones de las Naciones Unidas hasta nuevas alianzas globales para acelerar el abandono de los combustibles fósiles, estos foros influyen en las políticas, las inversiones y las decisiones que afectan tanto a las comunidades latinas en Estados Unidos como a los pueblos de América Latina. En GreenLatinos creemos que nuestras comunidades no solo deben conocer estas conversaciones, sino también tener un lugar en ellas.

Nuestras comunidades viven de cerca los impactos de la crisis climática y de las industrias que la impulsan. En Estados Unidos enfrentamos contaminación, calor extremo y desigualdades ambientales. Al mismo tiempo, muchas de nuestras familias y comunidades en América Latina enfrentan desplazamientos, sequías, extracción de recursos naturales y dificultades económicas relacionadas con el mismo modelo basado en los combustibles fósiles.

Como una organización que representa a la diáspora latina en Estados Unidos y fortalece alianzas con organizaciones y comunidades en América Latina, GreenLatinos entiende que participar en estos espacios internacionales es fundamental para avanzar la justicia ambiental dentro y fuera de nuestras fronteras.


La falta de liderazgo de Estados Unidos

Estas conversaciones ocurren en un momento preocupante para nuestro país. Mientras muchas naciones avanzan en compromisos para reducir el uso de combustibles fósiles, fortalecer la justicia climática y construir una transición energética justa, la administración Trump ha tomado el camino contrario.

Aunque Estados Unidos sigue formando parte del proceso climático de la ONU, ha retomado su salida del Acuerdo de París, ha debilitado el apoyo al financiamiento climático y a las políticas de justicia ambiental, y continúa expandiendo la producción de petróleo y gas, mientras gran parte del mundo busca avanzar hacia una transición más justa.

Como uno de los mayores responsables históricos de las emisiones que impulsan el cambio climático, Estados Unidos tiene la responsabilidad de reducir su contaminación y contribuir a una transición global justa, en lugar de profundizar las desigualdades existentes.

Frente a esta falta de liderazgo federal, estados, naciones tribales, gobiernos locales, organizaciones comunitarias y movimientos sociales están dando un paso al frente para impulsar soluciones.


GreenLatinos presente en COP30 in Belém, Brazil

COP30 y el Mecanismo Belém-Antalya

Cada año se celebra la Conferencia de las Partes, conocida como la COP, donde los gobiernos del mundo negocian acuerdos internacionales sobre el clima y evalúan el progreso global.

La COP30, realizada en Belém, Brasil, representó un avance importante. Los gobiernos reconocieron con mayor claridad la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, mientras que organizaciones de la sociedad civil y comunidades de primera línea exigieron mayor rendición de cuentas, financiamiento climático y una implementación centrada en la justicia.

Uno de los resultados más importantes fue el desarrollo del Mecanismo Belém-Antalya (BAM), una iniciativa que busca mantener el impulso entre la COP30 en Brasil y la COP31 en Turquía, fortaleciendo la cooperación internacional en temas como adaptación, financiamiento climático y estrategias para dejar atrás los combustibles fósiles.

Sin embargo, para quienes defendemos la justicia ambiental, la gran pregunta sigue siendo la misma: ¿estos procesos generarán recursos y cambios reales para las comunidades afectadas o serán solo nuevas promesas sin mecanismos de cumplimiento?


Santa Marta: construyendo alternativas más allá de la ONU

A principios de este año, GreenLatinos participó en la Conferencia sobre la Eliminación Progresiva de los Combustibles Fósiles en Santa Marta, Colombia, organizada por los gobiernos de Colombia y los Países Bajos.

GreenLatinos presente en la Conferencia sobre la Eliminación Progresiva de los Combustibles Fósiles en Santa Marta, Colombia.

En este espacio impulsamos la necesidad de un acuerdo vinculante para una transición justa que rechace las falsas soluciones climáticas.

Más de 50 países participaron junto con pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, juventudes, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil. Entre los principales temas estuvieron un Tratado de Combustibles Fósiles, una transición justa basada en los derechos humanos y con financiamiento suficiente, el rechazo a mecanismos como los mercados de carbono y la geoingeniería, y el acceso a financiamiento climático sin generar más deuda para los países del Sur Global.

Para muchas comunidades afectadas por la extracción de recursos naturales, Santa Marta fue un espacio distinto, donde no solo fueron consultadas, sino que participaron activamente en la construcción de soluciones.

Al mismo tiempo, la conferencia también evidenció desafíos importantes, como las barreras para obtener visas, las dificultades de acceso por idioma, la participación desigual y la falta de compromisos obligatorios por parte de los gobiernos.

Aun así, Santa Marta es importante porque está generando presión política más allá de las limitaciones de las negociaciones oficiales de la ONU, donde alcanzar acuerdos suele ser un proceso lento y complejo.


Bonn y el creciente llamado a la rendición de cuentas

Actualmente, negociadores, gobiernos y organizaciones de todo el mundo se encuentran reunidos en la Conferencia sobre Cambio Climático de Bonn, en Alemania, donde se preparan los acuerdos y propuestas que llegarán a la COP31 en Turquía.

Las organizaciones de la sociedad civil están impulsando compromisos más fuertes para eliminar gradualmente los combustibles fósiles, garantizar financiamiento climático y limitar la influencia de la industria petrolera y gasífera en las negociaciones internacionales.

Además, esta conferencia ocurre poco después de una histórica opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, que reafirmó que los gobiernos tienen obligaciones legales para proteger a las personas frente a los daños causados por el cambio climático.

Aunque esta opinión no es de cumplimiento obligatorio, fortalece el argumento jurídico y moral de que la crisis climática es también una cuestión de derechos humanos, algo que las comunidades de primera línea han señalado desde hace décadas.


Lo que viene

Más adelante este año, líderes mundiales se reunirán en la Cumbre del G20 en Miami y posteriormente en la COP31 en Turquía. Ambos encuentros ayudarán a definir si los países están dispuestos a pasar de las palabras a acciones concretas.

En GreenLatinos trabajamos para asegurar que las comunidades latinas formen parte de estas conversaciones. Nuestro trabajo internacional busca fortalecer los lazos entre las comunidades latinas en Estados Unidos y nuestros aliados en América Latina, impulsar los principios de justicia ambiental a nivel global y garantizar que las voces de las comunidades más afectadas estén presentes en las decisiones que definirán nuestro futuro.

Las decisiones que se toman en estos espacios internacionales tendrán impactos durante generaciones. Por eso, las voces latinas deben estar presentes y ayudar a construir el camino hacia un futuro más justo y sostenible.


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